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Cuadernos de viaje: En la mente de Pablo Ferreiro


Un lunes como otro cualquiera en A Coruña. Mientras un buen porcentaje de los trabajadores de nuestra sociedad se dirigen a sus respectivos puestos entre estrés y prisas, tomo posición en la mesa de la cocina con unos cereales, acompañados por estruendosos ruidos de calle y unas armoniosas melodías provenientes de la radio.

Paso una a una las hojas del periódico del día, tal y como se tratase de una infinidad de canales de televisión no receptivos para una persona corriente, a las 8 de la mañana y un víspera de festivo. Sin un arsenal de planes a lo largo del día, sobresalta en mi cabeza la cita de las 12, exactamente a mediodía. Faltan 10 minutos para que pase el bus que me dará acceso al Polideportivo de Riazor, y ni siquiera me he preparado ni documentado acerca de la entrevista que Pablo Ferreiro y yo tendríamos una hora más tarde.


El cansancio del día anterior, mi pereza momentánea y mis ojeras lo decían todo. Pero es que el basket es mágico, y gracias a él, puedes aprovechar todos y cada uno de los instantes que te proporciona la vida. Rescaté del baúl de los recuerdos mi pequeño cuaderno de la Copa del Rey, y en un abrir y cerrar de ojos, tomé todas las notas posibles, como un auténtico obseso de la información, tal y como mi protagonista lo es en la cancha con la mayoría de edad recién estrenada.

Ya de camino, la ruta es otra historia. 200 metros y adentro. En el primer intento, me percato de que la puerta está cerrada y me veo obligado a tener que bajar las escaleras para buscar otra vía rápida que me conduzca a una solución totalmente sencilla. Al cabo de 5 minutos, mi idea falla, regreso al punto de partida y acabo entrando por el pabellón de al lado (el cual si estaba abierto). Un amable conserje me reconoce, me desea unos buenos días y me cede el paso sin ningún tipo de impedimento.

Gritos... "Defensa", "Ayuda"... Hasta en tres idiomas diferentes. No me había equivocado, estaba allí después de haber resuelto dos situaciones comprometidas, con fuerza de voluntad  y juventud de la mano, a imagen y semejanza del bueno de Pablo en Pumarín 48 horas antes.

Me coloqué en la primera fila, ante la atenta mirada de Zach Monaghan y Larry Abia desde el banco. No habían podido ejercitarse a causa de sus respectivas lesiones, pero ambos contemplaban todo aquello que acontecía en el parqué y a su alrededor. Yo, simplemente observaba perplejo cada movimiento que percibía, y visualizaba todavía más, la ética de trabajo que sigue un equipo profesional. Desde el más veterano de la plantilla hasta el rookie.

En torno a la 1 del mediodía, Tito Díaz hace sonar su silbato y pone fin al entrenamiento. Acto seguido, mantenemos una intrépida charla de 10 minutos hasta el Palacio de los Deportes, testigo de todas y cada una de sus comparecencias ante la prensa previas a cada partido. Me explica, me instruye y finalmente, se despide de mi deseándome suerte.

Llega el momento. Compruebo que todo esta en su sitio y al mismo tiempo, veo como Pablo Ferreiro se aproxima, con móvil en mano y mochila a la espalda. Nos saludamos, nos tendemos automáticamente la mano, y nos sentamos naturalmente en nuestras sillas.

Hace unas semanas había participado en Intereconomía Coruña. Ahora, estaba conmigo atendiendo a mis preguntas y respondiendo amablemente.


Cuentan de él, que es uno de los mejores bases gallegos de su generación. Su bote, su uno contra uno, su capacidad de pase y su técnica individual, podrían ser perfectamente similares a las de alguien 2 o incluso 3 años mayor. Su madurez está totalmente a la altura. Su sonrisa y su capacidad de expresión, son superiores a la mía a pesar de su juventud... Porque recordemos que solo tiene unos 18 años, que repasamos recopilando pasado, presente y futuro profesional.

Escucha con los 5 sentidos bien puestos y responde ordenadamente:

EDB: Un jugador 10.

P: Kyrie Irving.

EDB: Un hobbie.

P: Escuchar música hip-hop y estar con mis amigos (como siempre).

EDB: Una serie.

P: Ahora mismo estoy viendo "House", pero la que más me ha gustado es "Juego de Tronos".

EDB: Una comida.

P: Espaguetis a la boloñesa.

EDB: ¿Qué estudias?

P: Estudio derecho aquí en la UDC, y la verdad que no lo estoy haciendo a distancia, porque el Básquet Coruña me está dejando compaginarlo muy bien, para ir por las tardes cuando no hay entreno. Además, lo he hablado con los profesores y no tienen ningún problema.

EDB: Te consideras una persona... (acaba la frase)

P: Me considero una persona ambiciosa.

EDB: Pasando un poquito a temas de vestuario. ¿Más divertido?

P: Larry Abia (risas).

EDB: ¿Más serio?

P: Diría que Zyle.

EDB: Si fueras a una isla desierta te llevarías...

P: Me llevaría el móvil, los cascos para escuchar música y comida.

 Temas actuales con preguntas y respuestas argumentadas:

EDB: Si no me equivoco, tu padre fue director general del Breogán y tu empezaste muy pronto a jugar a baloncesto, pero... ¿Cómo y cuándo se produjo exactamente tu primer contacto con este deporte?

P: Bueno... Mi primer contacto con el baloncesto se produce cuando yo veía a mi hermano jugar en casa y siempre lo intentaba imitar. Tiene 3 años más que yo, y el botaba con la izquierda y precisamente yo empecé a botar con la izquierda. Y eso... Me empezó a gustar y mi padre ya me metió ahí en Lugo en el Estudiantes con 4-5 años en prebenjamín.

EDB: También he podido comprobar que has pasado por todas las categorías inferiores del Estudiantes a excepción de senior. Debutas con 16 años en liga EBA... ¿Cómo definirías tu etapa en esa tercera división del basket español? ¿Qué crees que se necesita para jugar allí siendo joven?

P: Si eres joven, primero debes centrarte en ir poco a poco. Si eres base como en mi caso, es necesario que hagas jugar al equipo e intentar no perder balones. Y después cuando te vayas soltando, simplemente es actuar como uno mismo. Esta etapa ha sido la que me ha hecho pasar de ser un  jugador junior, a un jugador profesional.

EDB: Atoumane Diagné (F.C Barcelona Lassa B) y Álvaro Sanz (Magia Huesca) son los únicos jugadores que son más jóvenes que tu en la competición. ¿Cómo llevas lo de ser el benjamín aquí en Coruña? ¿Alguna novatada?

P: La verdad es que se portan muy bien conmigo. No me esperaba que se involucraran tanto. Todos en general me van ayudando en los entrenos, pero sobre todo quiero destacar a Dago, porque desde que he llegado aquí, pone mucho de su parte para que yo sea mejor. Además, cree mucho en mí, y aunque creas que no, eso ayuda mucho. Sin saber totalmente cual es tu sitio, que venga alguien a apoyarte así, es de agradecer. También me han aconsejado bastante Ángel y Sergio... pero todos en general. Tenemos una buena actitud y se nota en el campo.

EDB: Habéis empezado fuertes la temporada, estáis ahí arriba y tenéis un buen balance. ¿Cuándo vais por la calle y escucháis la palabra ACB que se os pasa por la cabeza? ¿Os molesta?

P: Yo digo que tenemos que estar intensos en cada partido. En ACB no hay que pensar. La liga es larguísima y cuando lleguemos al final tenemos que ver donde estamos. Por ahora, necesitamos buscar nuestro sitio. la clasificación está muy igualada, te puede ganar cualquiera, y si has visto lo que va de competición, es un todos contra todos.

EDB: Tal y como hemos podido comprobar, tanto Larry como tu, sois los que menos minutos habéis disputado en lo que va de temporada. A pesar de esto... ¿Cómo definirías a este grupo? ¿Qué tal os lleváis?

P: La verdad es que no pensamos mucho en los minutos. Nos interesa jugar cuando nos toca, ir a entrenar y funcionar día a día.  Yo sé que mi rol aquí es mejorar. No me preocupa si juego o no juego, porque simplemente quiero decir al final de la temporada que soy mucho mejor jugador que cuando empecé. Si entreno y me esfuerzo cada día, sé que los minutos van a llegar, y Larry lo sabe también, porque nos ayuda y va a estar ahí para aportar en cualquier momento.

EDB: Ya que hablamos de roles... ¿Cómo te encuentras a la hora de salir a la pista?

P: Es lo que te acabo de comentar. Yo ya sabía a lo que venía desde el primer momento, y cuando salgo a la pista, me centro en defender, estar intenso, no perder balones y tratar de hacer jugar al equipo.

EDB: Tito Díaz.

P: Un gran líder y una de las principales razones por las que he venido aquí. Estos últimos años, ha demostrado y se ha ganado la fama de buen entrenador. Nos mete muchísima intensidad. Le conocía de ver algún partido Breogán-Coruña y de su paso por Breogán como base.

EDB: Y para cerrar está entrañable charla: Al final del año esperas...

P: Como digo siempre, ser mejor jugador.

Nos levantamos, caminamos, lo acompaño a casa y nos despedimos con un cordial saludo. Nos volveremos a ver cada día de partido en Riazor y siempre que le apetezca.

Así que desde Espacio de Basket, agradecemos a Pablo su atención y su amabilidad con nosotros.

Un saludo a todos!

Por @saulroel














Saúl Roel

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