Noticias
Cargando...

Papá, ¿por qué somos de los Cavaliers?


Y se acabó. Las largas madrugadas para ver lo que pasa al otro lado del charco amenizadas por bebidas de alto porcentaje en cafeína, las patatas fritas o aquello que retozara en el fondo de la nevera de un estudiante universitario medio. La NBA nos dice adiós hasta la nueva temporada.

Antes de ser devorados por las reflexiones como esta sobre el nuevo campeón, la insensibilidad de aquellos que han decidido nombrar por segunda vez consecutiva al defensor de LeBron James en unas finales como MVP de las mismas, o la oleada de los bestiales portentos o fracasos que se avecina con el draft 2015, me gustaría verter mi opinión (como tantos hacen) sobre la resaca de Cavaliers.

Los medianamente conocedores de mi persona en Espacio de Basket y Ronda de Tiro, sabrán que el centro de mis pasiones no se mueve precisamente en Ohio, sino en Wisconsin, hogar de los Milwaukee Bucks. Sin embargo, como la gran mayoría de fans que cuando su equipo  se van quedando por el camino a medida que nos adentramos en el verano, "escoge lado" cuando llegan las finales. En mi caso fue Cleveland Cavaliers. 

Fuente imagen: ESPN TV
Los motivos son varios pero ante todo, mi elección de moverme al lado de los Cavs viene por ese romanticismo perdido de la épica. Tal y como ocurren en todas esas, o al menos la mayoría, de películas americanas. La derrota del grande ante el pequeño, David tumbando a Goliath, etc.

No quiere decir que Golden State Warriors haya tenido un camino de rosas para alcanzar las finales, pero el mérito expuesto de Cleveland quedandose sin "big three" dejando un barco semi-despezado y poniendo a secundarios en primera línea del frente de unas finales de NBA liderados en su mayoría por un rey "destronado" a lo Khaleesi. El potencial mostrado a pesar de esos contratiempos hicieron que muchos soñaramos con que el rey volviera a conquistar su trono, y en menor medida, le quedara el MVP como premio de consolación tras unas finales sobrehumana, pero la NBA es oscura y llena de terrores.

A pesar de ello no se puede perder la esperanza. Tal y como relata Adrián Gómez en este artículo , Cleveland ha tenido un año de acomplamiento, de conocimiento y desarrollo que cuando ha alcanzado el punto culmen entre sus estrellas, han aparecido las lesiones para echar por tierra muchas de las aspiraciones y pese a todo, han alcanzado las finales de la NBA. Hay que recordar que LeBron ya sufrió un revés similar en su primer año en Miami cuando Dallas consiguió arrebatarle su primer anillo que llegaría una temporada más tarde.

Para que el futuro pinte claro en Ohio, quedan varias incógnitas como la renovación del propio LeBron en su contrato y la de Kevin Love, que también decidirá este verano si se queda o echa el vuelo de Cleveland. Ante esta segunda opción no hay duda de que varios powerfoward que quedan en agencia libre este verano estarían encantandos de recalar en los Cavs, siempre que el dinero no sea un problema. Y qué decir de las ansias de revancha, un factor moral que puede dar mucho más de si.

Por ello es difícil perder la ilusión y con todo Cleveland es ya uno de los favoritos de las casas de apuestas para la próxima temporada, ¿habrá deja vú y LeBron volverá a sentarse en el trono de campeón o el small ball se irá más allá de una moda pasajera? ¿Desaparecerán los pívots y el juego duro en la pintura y se volverán tiradores exteriores? Feliz verano.

It´s comming bUck!
@Mario_Gomez13



Mario Gómez

    Comentar con Gmail
    Comenta con Facebook

0 comentarios :

Publicar un comentario