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Oda a un partido inolvidable, y Un ¡hasta siempre! al mejor equipo de la historia


Oda a un partido inolvidable, y Un ¡hasta siempre! Al mejor equipo de la historia

El sábado viví una noche mágica. Siempre recordaré el 2 de mayo, como la noche en la que un partido de baloncesto consiguió eclipsar el combate del siglo de Boxeo, un evento que movió cientos de millones de dólares, y que acaparaba la atención del mundo entero, pero, la pelea bonita no fue Pacquiao ante Mayweather, sino que fue Clippers frente a Spurs.

Durante el partido hablé, grité, pasé nervios, me levanté, volví a gritar, hice respiraciones, insulté, grité muchas veces más, y cuando acabó, mi cuerpo era una mezcla de enfado, tristeza, alegría, orgullo, felicidad, rabia y emoción, y reconozco que estuve a punto de imitar las lágrimas de Chris Paul.

Dificilmente recuerdo disfrutar tanto de un partido de baloncesto. Quizás el España-EEUU, y el recuerdo del mate de Rudy a Howard. Quizás algún partido de las finales de Pau en el Boston Garden con la camiseta de Lakers. Quizás algunos partidos de Michael Jordan. Quizás aquel All Star Game de 2003, con 2 prórrogas. No es fácil hacer una lista de preferidos, pero si tuviese que hacer un TOP 10 durante estos 30 años de vida, en alguna posición estaría el Clippers-San Antonio, de la primera ronda de los Playoffs de 2015.

Si lo disfrutásteis en directo. Si lo hicisteis y lo visteis repetido como yo al día siguiente. Si echasteis un ojo al resumen en Youtube. Si no lo visteis pero queréis verlo. Si no teníais intención de verlo, pero este artículo os abre el apetito, o si no os inetersa para nada el partido, todos teneís cabida aquí, y os aconsejo formar parte de la historia del baloncesto con este análisis del duelo:

1-     Un héroe llamado Chris Paul
La heroicidad de Chris Paul ante Spurs pasará a los anales de la historia, y compartirá fama con el “Flu Game” de Michael Jordan en Utah en 1997, donde MJ se salió a pesar de tener fiebre, hasta acabar desplomado, y con la exhibición de Isiah Thomas en 1988, donde anotó 43 puntos ante Lakers en el sexto partido de las finales, y 25 de ellos en un cuarto, totalmente cojo. Thomas no consiguió éxito y fue mártir, pero Jordan y Paul completaron su misión.

Cuando el base de Clippers sintió el pinchazo en la parte posterior del muslo en el primer cuarto, parecía que las esperanzas de los de California se desvanecían. Se jugaban el tipo ante el mejor equipo del siglo XXI, sin su mejor jugador y líder en la pista. Las imágenes de Paul, roto en el banquillo, caminando apesadumbrado hacia el vestuario, las caras de los aficionados, e incluso comentarios de los televidentes, ya rendidos ante el triunfo de Spurs, se tornaron en aplausos, esperanzas, nervios y alegría al ver su vuelta al banquillo.
Todos los que hemos hecho deporte, sabemos que ese tipo de lesión es muy dolorosa, y que es mejor retirarte y parar 3 semanas, a seguir jugando, agrandar la rotura y tener que parar 2 meses. Pero la palabra abandonar no estaba en la mente de Paul. Puedo imaginarme el dilema moral del base en esos momentos, y la batalla mental, en la que el luchar ganó la guerra.

Desde su regreso, la moral de los Clippers creció. Él empezó a enchufar triples y a dar ánimos a todos, y finalmente se llevó el partido, como el líder y héroe que fue, y que soñaba con ser algún día, pero hasta entonces, la NBA no se lo había permitido.
Los valores que mostró, acrecentan su imagen como Presidente de jugadores de la mejor liga del mundo. El jefe está aquí.

2-     El duelo entre los dos mejores entrenadores de la NBA
El mejor entrenador de la NBA, Gregg Popovich se vió la caras con Doc Rivers. Los antecedentes hacían pensar en otra victoria del exmarine, pero Doc acabó triunfando en un duelo que podía acabar en empate, aunque la jugada final, con un segundo por jugar para Spurs, y con Belinelli abierto solo, para acabar con un Alley-hoop a Kawhi, dio la victoria al jefe de los Clippers por los puntos. El partido fue un espectáculo desde los dos banquillos. Jugadas geniales, cambios de jugadores, el Hack a Jordan, las arengas en los tiempos muertos, y detalles que me encantaron como el castigo a Kawhi por la puerta atrás de Matt Barnes al inicio del tercer cuarto. La afonía de Doc al finalizar el partido, mucho más severa que la que tiene normalmente. Las protestas airadas de Rivers por la falta infantil de su hijo Austin ante Ginobili. La calma de Popovich a pesar de su enfado, para no pasar los nervios a sus pupilos, como veterano curtido en mil batallas. El enfado de Pops en la última jugada cuando sonó la bocina. Detalles que sumaron magia al partido, y un espectacular duelo en los baquillos entre dos grandes, que los amantes del basket agradecimos, sellado por el abrazo final en señal de respeto mutuo.

3-     Un partido noble y limpio
Los Spurs ya tenían ganado el respeto de todos, y los Cippers se lo ganaron. Fue un partido modélico. Toda la presión y la importancia de ganar, abrían la puerta a la tensión y a la brega, pero los dos equipos controlaron sus nervios, jugando un partido respetuoso, intenso y deportivo, recalcando los valores de este maravilloso deporte, y dejando para el final, numerosos aplausos para los dos equipos, abrazos, saludos y felicitaciones.

4-     Todos los jugadores tuvieron sus momentos destacados
Como todo gran partido, muchos jugadores fueron protagonistas. El juego colectivo de Spurs, y la calidad individual de los jugadores de los Clippers, nos dejaron momentos para recordar, y a cada jugador, momentos que ellos mismos recordaran. Nada más que decir de Chris Paul, pero sí del partidazo y numerazos de Blake Griffin y Tim Duncan, que fueron los reyes del partido, con el permiso de Paul. DeAndre Jordan tuvo sus Alley-Hoops. JJ Reddick tuvo un momento en el último cuarto, que mantuvo a su equipo cuando los de Texas se iban en el marcador. Glen Davis hizo sus poses típicas de rabia. Jamal Crawford lució su calidad y contuvo a los Spurs cuando Paul estaba en el vestuario. Y Matt Barnes hizo uno de los partidos de su vida, con cortes geniales en ataque, y con defensas claves, como la de la última jugada ante Leonard.

Por parte de San Antonio, Tony Parker lució mejor que partidos anteriores, y tuvo dos uno contra uno ante el lesionado Paul tremendos. Danny Green tuvo su típica rachita. Kawhi fue Kawhi. Patty Mills incordió como siempre hace, y metió sus triples. Boris Diaw estuvo genial, e incluso Splitter tuvo un par de buenas jugadas. La balanza la rompe Manu Ginobili, que fue el que faltó a su cita.

5-     Momentos de Highlights
Destaco 3 jugadas que para mí fueron la clave para la victoria de Clippers. La falta estúpida de Austin Rivers a Ginobili, que es perro viejo, en el tercer cuarto. Lo que comenzó como un enfado tremendo para los de Los Angeles, cambió su humor y les motivó aun más. El triple sobre la bocina de Chris Paul para terminar el tercer cuarto, donde se queda mirando amenazante a los árbitros, acordándose de la falta de Rivers. Y la jugada final, donde Paul gana el partido con una jugada maravillosa, con un tiro a tabla por encima del gran Tim Duncan.


6-     ¿El final del mejor equipo de todos los tiempos?
Prometo hacer un análisis basado en San Antonio en un futuro cercano, en el que estemos solamente ellos y yo, pero no puedo acabar este artículo sin alabar a la generación, que para mí, es la mejor de la historia. Este partido fue grande por los Cippers, pero también por los Spurs. Todos sabíamos que era la mejor serie, y no fallaron. Hasta en la peor temporada de los de Popovich, los Brackets seguían poniéndoles en la órbita del título. Y esa confianza, se la han ganado.

Hay que ir despidiéndose del mejor Big Three de la historia, y de un equipo, que siempre será recordado. Parece que Ginobili está cerca del adiós. Un poco más alejado está Duncan, pero no mucho más. Y nunca volveremos a ver al mejor Tony Parker. Así que, solo puedo decirles que Gracias, una y otra vez, por permitir a mis ojos ver el mejor baloncesto que se ha hecho. Si pudiese tatuarme un video sobre mi deporte, seguro que copaban los momentos más importantes, y esas finales de 2014, seguirán siendo el culmen del Baloncesto durante muchos años.

7-     El Post-partido
Memorables imágenes quedan en la retina. Las lágrimas de Chris Paul. EL abrazo con Tim Ducan. Los ánimos de Popovich a todos. La imagen de decepción de Kawhi Leonard, y las escenas de emoción de Ginobili, que quizás sabía que no volvería a jugar tras ese partido.
Y muy recomendables las ruedas de prensa tras el partido. Las comedidas y afónicas palabras de Doc Rivers, a pesar de su alegría. La rueda de prensa conjunta de Paul y Griffin, con un extasiado Paul, enseñando un elegante sombrero, y Blake con su hija en brazos. La rueda de prensa de Tim Duncan, respetuoso al máximo, con la templanza y la voz tímida de siempre. Pero me quedó con la rueda de prensa de Pops, que estaba triste, pero alegre a la vez, por ser la cabeza de ese maravilloso grupo, y que dejó varias perlitas, sobre todo cuando le preguntaronn si Manu y Tim se retiran, a lo que Pops contesta que no, porque ganamos mucho dinero.

Pido perdón por la extensión de este texto, y por las emociones mostradas en él, dejando de ser un artículo objetivo, pero mi intención no es aleccionar nadie, sino sólo dejar escapar mis sensaciones hablando de esta maravilla de partido, y seguir sonriendo aunque sea solo 30 minutos más mientras lo recuerdo. Porque, al final, todo se olvida, y la historia borra casi todos los momentos. Yo intentaré que mi mente no borre esta Oda al baloncesto, y sigo diciendo: ¡Hasta siempre Spurs! Gracias por hacerme feliz.





Alberto Bejar

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