Noticias
Cargando...

Analizando la dirección que están tomando los Knicks


El verano de 2014 fue uno de los más agitados que se recuerdan en la Gran Manzan; primero fue el despido del entrenador Mike Woodson (actualmente entrenador asistente en los Clippers), hecho al que siguió el nombramiento de Phil Jackson como presidente de operaciones. A continuación realizaremos un análisis de lo acontecido desde su llegada.


Desde un primer momento el Maestro Zen barajó la posibilidad de contratar como entrenador a Steve Kerr para que comandase desde el banquillo el nuevo proyecto de los neoyorkinos. Cabe recordar que como jugador ganó tres anillos de la mano de Jackson en los Bulls de Jordan entre 1995 y 1998, pero debido a las exigencias salariales que éste pedía, Jackson tuvo que desechar esta opción y finalmente Kerr firmó un contrato de 5 años y aproximadamente 25 millones de dólares  por los Warriors, actualmente el equipo con el mejor récord de toda la liga (demandaba 30 millones a los knicks).

Su siguiente candidato fue el antiguo base de los Lakers, Derek Fisher, retirado ese mismo verano  y que ganó cinco anillos a las órdenes de Jackson. Esta contratación sí fue posible. Fisher firmaría un contrato de cinco años por 25 millones de dólares, quedando de esta forma en sus manos la responsabilidad de llevar a cabo un sistema de juego basado en el triángulo ofensivo.

La primera gran tarea que tuvo el Maestro Zen como presidente de operaciones fue atar la renovación de Carmelo Anthony, jugador que en un principio deseaba firmar como agente libre por un equipo con aspiraciones reales al anillo, siendo los Chicago Bulls su prioridad. Jackson demostró manejar esta dificultosa situación con absoluta maestría y lograr persuadir al alero para que firmara un contrato de 5 años por un montante total de aproximadamente 124 millones de dólares.

De esta forma, los Knicks lograron atar al que deberá ser su jugador franquicia en los próximos años; la siguiente tarea de Jackson será rodearle de un buen grupo de jugadores hasta conformar un equipo lo más compacto posible.

Una vez asegurada la renovación de Anthony dió comienzo la pretemporada, seguramente la que más expectación haya levantado en los medios de Nueva York en los últimos años.

Los tres primeros días fueron una introducción al triángulo ofensivo que tanto Jackson como Fisher realizaron con sus jugadores. Podríamos denominar estos tres días como oda a Tex Winter. No se sorprendan al escuchar este nombre, pues es considerado el inventor del triángulo ofensivo; Phil Jackson solo llevó a cabo su método de ataque. Seguramente el pobre Winter nunca reciba el mérito que se merece y quedará con en paso de los años en el olvido.

Desde que ocupara su puesto, el Maestro Zen ha insistido en que el objetivo de esta temporada meramente consistía en crear el mayor espacio salarial posible de cara al próximo mercado de agentes libres. Es cierto que esta campaña los resultados del conjunto de Nueva York están siendo pésimos, pero también es cierto que si atendemos al objetivo que se marcó Phil Jackson, este parece estar cumpliéndose.

El traspaso por el cual los knicks perdieron a J.R. Smith e Iman Shumpert a cambio de Alex Kirk, Lou Amundson y Lance Thomas además de diversas rondas del draft futuras (protegidas) fue muy criticado, pero si nos guiamos por el objetivo de crear espacio salarial observamos que tiene una base lógica.

Los tres jugadores que fueron adquiridos en el traspaso ya han sido cortados; éste hecho unido a que sus contratos eran muy bajos amplía el margen salarial de los de Nueva York; además se han desprendido de Smith, un jugador que siendo realistas, no encajaba para nada en el sitema del triángulo ofensivo en el cual una de sus bases es compartir el balón.

Tampoco debemos olvidar que Amare Stoudemire y Andrea Bargiani finalizan contrato este año, por lo que Jackson se libra de esta forma de los dos contratos más tóxicos del equipo. ¿Consecuencia?, sencillo, liberar todavía más espacio salarial de cara a las próximas agencias libres.

Hasta que se cierre el periodo de traspasos es de esperar que los Knicks realicen más movimientos para seguir con su objetivo prioritario. En los últimos días existían rumores de que tenían en mente cortar al pivot de origen haitiano Samuel Dalembert y de que la totalidad de su plantilla posee el cartel de transferibles a excepción de Carmelo Anthony.

De esta forma podemos observar como pese a que los resultados cosechados por el conjunto de la Gran Manzana no podían ser peores, sí se está cumpliendo con el objetivo que se habían marcado a principio de año y se está llevando a cabo una drástica reconstrucción, obteniendo un amplio espacio salarial y rondas bajas del draft que lógicamente no darán estrellas, pero que sí pueden aportar jugadores que ayuden en la rotación.

Está claro que esta campaña será durísima para los seguidores de los Knicks, pero desde mi punto de vista tienen un motivo para sonreir en los años venideros. Quien sabe si, quizás llegue el ansiado anillo que no se ve en la ciudad de Nueva York desde la época en la que el propio Jackson vestía la camiseta del equipo y, ya se sabe que cuando el Maestro Zen está en un equipo, sólo hay que dejar a los elementos fluir hasta llegar a la victoria.

                                                                                                                        Andrés Rodríguez



Andres Rodríguez Huesca

    Comentar con Gmail
    Comenta con Facebook

0 comentarios :

Publicar un comentario